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El futuro de la industria de semiconductores: ¿México será protagonista?

México ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para integrarse en el ecosistema global de semiconductores. Mediante la creación de un Centro de Diseño y planes para desarrollar una fábrica nacional de chips, el país busca aprovechar su cercanía con Estados Unidos, su talento técnico y las tendencias de relocalización para convertirse en un actor relevante en esta industria estratégica.

En 2024 la industria global de semiconductores tuvo un crecimiento de 19 % con ventas de 627,000 millones de dólares, de los cuales el diseño representó el 58 % del valor total, la fabricación el 36 % y el ensamble, pruebas y encapsulamiento, el restante 6 %.

Al ser el diseño uno de los eslabones de gran valor económico, y como parte del Plan Maestro de Semiconductores 2024-2030 y del Plan México, el gobierno mexicano ha apostado por la creación del Centro de Diseño de Semiconductores.

El desarrollo del mencionado centro es la primera fase del plan para consolidar esta industria en México.

La segunda fase contempla la puesta en marcha de una fábrica de semiconductores cuyo modelo podría ser público, privado o mixto, en tanto que la tercera fase será la consolidación del ensamble y encapsulamiento de estos dispositivos.

De acuerdo con Edmundo Gutiérrez, coordinador nacional del proyecto de semiconductores del gobierno de México, este sector es clave porque la industria local importa más de 2,000 millones de dólares al año en chips para rubros como el automotriz, dispositivos médicos, electrodomésticos, productos de informática y computación.

“Para el desarrollo de este plan hemos establecido como estrategia la elaboración de una política pública que dé sustento al programa para el desarrollo de la industria de semiconductores alineado con el Plan México.”

Se espera, dijo Gutiérrez, que el centro esté consolidado en el año 2027.

Es importante mencionar que tanto el Plan Maestro de Semiconductores 2024-2030 como el Plan México son estrategias nacionales que tienen el objetivo de articular esfuerzos públicos y privados para transformar al país en un socio confiable, competitivo y resiliente dentro del ecosistema norteamericano.

El potencial de la industria de semiconductores

En 2024 la industria global de semiconductores tuvo un crecimiento de 19 % con ventas de 627,000 millones de dólares.

En 2024 la industria global de semiconductores tuvo un crecimiento de 19 % con ventas de 627,000 millones de dólares.
Fuente: Gobierno de Jalisco.

Ante las interrupciones en la cadena de suministro global, que evidenciaron la necesidad de diversificar la producción de semiconductores, Alejandro Franco, socio fundador y presidente del Consejo de QSM Semiconductores, comentó que México tiene muchas oportunidades para fortalecer su presencia en este mercado.

“Principalmente, el poder obtener una soberanía tecnológica como país, es decir, el mitigar esa dependencia tecnológica que tiene América, no solo México. Este tema lo dominan 100 % los asiáticos, y que Estados Unidos esté empujando fuerte para detonar un ecosistema de semiconductores beneficia a México”, explicó Franco.

Señaló que México ha sido identificado como un país con gran potencial para la fabricación de semiconductores y destacó los factores clave que lo posicionan.

“Se ha identificado que este tipo de industrias se detonan cuando el gobierno entra y apoya en formación de talento, en impulso a toda la industria mediante incentivos fiscales y económicos, en certeza a la hora de invertir”, detalló el entrevistado.

Indicó que el talento es la columna vertebral de este negocio, junto a la materia prima: “Si se le da a esta industria talento y materia prima en conjunto, se va a crear un ecosistema fuerte. ¿Cómo impulsarlo? Con participación del gobierno, de la academia, de las empresas, mediante alianzas”.

En cuanto al tema del talento, el entrevistado respondió que en México hay talento disponible para esta industria, y que la clave es crear mecanismos para que no emigren por tener un campo donde trabajar, además de seguir la formación de nuevos talentos a mediano y largo plazo.

“El tema de la materia prima lo veo un poco más a mediano y largo plazo porque se ocupa de una transformación de insumos. Aquí en México, por ejemplo, tenemos arena sílica utilizada para el silicio, pero hay que hacer el proceso de transformación de la arena sílica a las obleas de silicio. Eso puede llevar más tiempo”, destacó el directivo.

En este sentido, Franco dijo que los insumos, de momento, se pueden importar para que se garantice el abasto.

La propuesta de QSM Semiconductores para el desarrollo de la industria

Alejandro Franco detalla que QSM Semiconductores es una empresa 100 % mexicana, que actualmente diseña chips y se enfoca en tecnologías maduras en un nivel intermedio.

“Hemos analizado que estas son las tecnologías que necesita el mercado mexicano. Principalmente, estamos enfocados en los sectores médico, automotriz, de bienes de consumo, de seguridad. Atendemos esos mercados a través del diseño y la ingeniería”, comentó el directivo.

Asimismo, el entrevistado precisó que la empresa se encuentra en el proceso de desarrollo de una fábrica de chips donde, además de diseñar, fabricarán para cubrir la mayor parte de la cadena de valor (diseño, ingeniería y fabricación).

“Estamos en el proceso de importación de los equipos que van a estar ubicados en la ciudad de Querétaro. Uno de los objetivos de la empresa es posicionar a México en el mapa de los semiconductores. Estamos ya atendiendo a la industria y generamos desarrollo tecnológico, empleos, inversión”, puntualizó.

Agregó que quieren establecerse como la primera planta mexicana que produce estos componentes en el país, e ir migrando hacia tecnologías más sofisticadas.

“Generar soberanía tecnológica para mitigar esa dependencia, y que el talento, el producto se queden aquí, que se consuma todo aquí”, explicó el entrevistado.

Franco detalló que la planta está en proceso de construcción y que a principios de 2026 proyectan iniciar operaciones y producir los primeros componentes.

El potencial regional para la industria de semiconductores

De acuerdo con Carlos Andrés Rebellón, director de Asuntos Gubernamentales para Hispanoamérica de Intel, en los últimos 10 años el país que más invirtió en fábricas, en I+D y en diseño fue China.

En el caso de Estados Unidos la inversión era poca, pero en los últimos años y de cara a los próximos cinco años, el mayor inversor del mundo en incremento de capacidad para fabricar chips es el país norteamericano.

“No tengo que explicar la oportunidad. Si somos el mayor el mayor socio comercial de electrónica con nuestro país vecino y este amplía su capacidad de inversión y de fabricación de chips, pues lógicamente nos beneficia, porque va a demandar diseño, componentes, máquinas, todo. Y lo jala la demanda mundial de chips”, indicó Rebellón.

El directivo indicó que la estrategia de México debe centrarse en duplicar exportaciones y empleo, así como en el suministro local de insumos para empresas de semiconductores y conexos (OEM, ODM, CM).

“Mucho no lo vamos a poder hacer en casa, por eso se habla de relocalizar. Hay que convencer a grandes jugadores para que lleguen aquí, porque ya la industria no la podemos crear de cero”, detalló el directivo.

La idea es relocalizar más de 10,000 millones de dólares en operaciones de diseño, ATP, incluidos suministros como PCB, sustratos, frames y otros insumos clave.

El especialista indicó que el Plan México propuesto por el gobierno ha sido un acierto —aunque falta ejecutarlo— porque, entre otros aspectos, busca que esta industria pueda atraer y crear empresas o reconvertirlas de la electrónica a compañías más sofisticadas de la industria de semiconductores.

“Hay que armonizar mucho, saber dónde están las oportunidades de suministro, crear programas de desarrollo de proveedores locales, tener aduanas más eficientes, comercio exterior más eficiente. Es una lista muy grande y lo bueno es que el Plan México tiene eso, solo falta ejecutarlo”, puntualizó Rebellón.

Finalmente, el directivo describió que México tiene una fortaleza innegable al estar al lado del país que más invierte en el mundo en fábricas: Estados Unidos.

“Existe una base importante de talento; en costos no nos va mal: competimos con Asia, que es una región de bajo costo. Pero no disponemos de los incentivos que Asia sí tiene, y por las restricciones fiscales creo que es difícil. Desafortunadamente, sufrimos problemas de seguridad, de confiabilidad, incluso de los incentivos que hoy existen, y de un suministro estable de energía y agua, además de una alta dependencia de componentes importados de Asia”, detalló el experto.

Capítulo de semiconductores para el T-MEC

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tendrá una revisión para 2026; por ello, la Comisión de Seguimiento a la Implementación y Revisión del T-MEC del Senado de la República se reunió con especialistas del sector de semiconductores para establecer una agenda.

En este sentido, Carlos Andrés Rebellón destacó que gran parte de la evolución de México en la industria de los semiconductores deriva de la vecindad con Estados Unidos, por lo que el tratado comercial es una condición necesaria para proteger la industria, aunque no es suficiente para hacerla crecer.

Ante esta próxima revisión del T-MEC, el directivo apuntó la importancia de la integración de un capítulo para la promoción de los semiconductores, con esfuerzos de sustitución de importaciones, corredores industriales de comercio, mercado común y armonización de estándares.

“El T-MEC tiene que pasar, y pasar bien. Sin trabas, ojalá sin aranceles a México y con ese capítulo de fomento a los semiconductores”, explicó Rebellón.

Cabe señalar que la Secretaría de Economía propuso formalmente incluir un capítulo de semiconductores en el T-MEC.

Por su parte, Diego Flores, representante de la Industria Electrónica y Digital de la Secretaría de Economía, reconoció la necesidad de alinear el sector nacional con el internacional, ya que existe una gran oportunidad de atraer industria con la relocalización de las cadenas de valor por parte de Estados Unidos.

A su vez, Ignacio García, representante del Consejo Coordinador Empresarial, consideró que la industria de semiconductores presenta una serie de condiciones particulares que permiten concebirla como un área de crecimiento estratégica.

Aseguró que esta tecnología es un tema central para la discusión nacional y que sus beneficios impactarán a la industria nacional.

Por parte, Gabriel Padilla, director general de la Industria Nacional de Autopartes, señaló que contar con un proceso de diseño, ensamblaje y empaque de semiconductores, acorde con Estados Unidos, potenciará el sector nacional.

Los desafíos para la producción mundial de semiconductores

Según el documento “Semiconductors have a big opportunity—but barriers to scale remain”, presentado por McKinsey & Company, hay inversiones importantes a escala mundial destinadas a la producción de semiconductores, pero el camino para materializar plenamente sus beneficios será duro.

“Más allá de la ejecución de los proyectos, otros obstáculos pueden impedir los avances del capital recién invertido a largo plazo, sobre todo en los mercados norteamericano y europeo: la dinámica subyacente de los costos de capital y de explotación, el aumento de la demanda de materiales, la concentración en el extranjero de materias primas, los problemas logísticos y la escasez de talento”, señala el informe.

Añade que la industria de los semiconductores tendrá que hacer frente a estos obstáculos si espera obtener todos los beneficios de las inversiones.

“Mientras las empresas se enfrentan actualmente a elevados gastos de capital, el impacto a largo plazo de las fábricas de Estados Unidos y Europa, con operaciones que cuestan hasta un 35 % más que las de Asia, sigue siendo incierto”, consigna el documento.

Refiere que las empresas que construyen instalaciones en Estados Unidos y Europa tendrán que ajustar sus estructuras de costos, los márgenes aceptados o sus carteras para hacer viables estos activos, especialmente sin una ayuda financiera sistémica que iguale las diferencias de los costos regionales.

Asimismo, el informe señala que los fabricantes deben encontrar formas de gestionar el aumento de los costos, que son en gran medida estructurales y difíciles de modificar sin cambios significativos en su composición.

“Innovaciones como las revisiones de los diseños de ingeniería podrían reducir los costos de mano de obra, pero requieren importantes inversiones en I+D”, precisa el documento.

Detalla que los fabricantes pueden utilizar la contratación a plazos y las contingencias de costos, como la indexación de los valores de material a los precios de las materias primas, para gestionar las fluctuaciones, a menudo impredecibles.

“Las empresas también tendrán que gestionar las cadenas de suministro para hacer frente a un consumo creciente, al tiempo que deberán reconocer que la producción de materias primas puede concentrarse en unos pocos países, lo que podría crear posibles cuellos de botella”, indica el documento.

Para innovar, será esencial ampliar los centros de fabricación existentes o crear nuevos ecosistemas para atraer talento. El documento indica que las áreas regionales de especialización en semiconductores pueden proporcionar una mayor reserva de mano de obra.

“Algunas grandes empresas de semiconductores, que desarrollan esta experiencia, forman a los trabajadores en los centros existentes y trasladan los conocimientos a los nuevos centros”, puntualiza el informe.

En este sentido, indica que para mejorar el atractivo del empleo en el sector de los semiconductores es necesario replantearse las trayectorias profesionales, mejorar la cualificación de la mano de obra y llegar a grupos de talento sin explotar.

Finalmente, señala que retener el talento especializado también exigirá darles prioridad a elementos culturales como la flexibilidad en el lugar de trabajo, los recursos para compartir habilidades y la inclusión.